Deuteronomio 19
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Cuando Yahvé tu Dios haya exterminado a las naciones cuya tierra te va a dar Yahvé tu Dios, una vez que las hayas desalojado y habites en sus ciudades y en sus casas,
2te reservarás tres ciudades en medio de la tierra que Yahvé tu Dios te va a dar en posesión.
3Mantendrás abierto el camino de acceso a ellas, y dividirás en tres partes el territorio del país que Yahvé tu Dios te va a dar en posesión: esto para que todo homicida pueda refugiarse allí.
4Éste es el caso del homicida que puede salvar su vida refugiándose allí. El que mate a su prójimo inadvertidamente, sin haberle odiado antes
5(por ejemplo, si va al bosque con su prójimo a cortar leña y, al blandir su mano el hacha para talar el árbol, se sale el hierro del mango y va a herir mortalmente a su prójimo), podrá refugiarse en una de esas ciudades para salvar su vida.
6De lo contrario el vengador de la sangre puede perseguir al asesino cuando el corazón le arda de ira, darle alcance por ser largo el camino y herirlo de muerte, siendo así que no era reo de muerte, puesto que no odiaba anteriormente al otro.
7Por eso te doy esta orden de que pongas aparte tres ciudades.
8Y, si Yahvé tu Dios dilata tu territorio, como juró a tus antepasados, y te da toda la tierra que les prometió
9(a condición de que guardes y practiques todos los mandamientos que yo te prescribo hoy, amando a Yahvé tu Dios y siguiendo sus caminos toda tu vida), a estas tres ciudades añadirás otras tres.
10Así no se derramará sangre inocente en medio de la tierra que Yahvé tu Dios te va a dar en herencia, y no te harás responsable de homicidio.
11Pero si un hombre odia a su prójimo y le tiende una emboscada, se lanza sobre él, lo golpea hasta matarlo y luego se refugia en una de esas ciudades,
12los ancianos de su ciudad mandarán que vayan a detenerle allí y lo entregarán en manos del vengador de sangre, y morirá * .
13No le tratarás con piedad. Harás desaparecer de Israel la sangre del inocente, y así te irá bien.
14No desplazarás los mojones de tu prójimo, los que pusieron los antepasados, en la heredad recibida en la tierra que Yahvé tu Dios te va a dar en posesión.
15Un solo testigo no bastará como prueba contra un hombre, sea cual sea la culpa o delito que haya cometido. Una causa sólo podrá ser fallada por un tribunal tras oír la declaración de dos testigos o por declaración de tres testigos.
16Si un testigo injusto declara públicamente contra un hombre acusándolo de transgresión,
17los dos hombres que tienen pleito comparecerán, en presencia de Yahvé, ante los sacerdotes y los jueces que estén entonces en funciones.
18Los jueces indagarán a fondo, y si resulta que el testigo es falso y ha acusado falsamente a su hermano,
19haréis con él lo que él pretendía hacer con su hermano. Así harás desaparecer el mal de en medio de ti.
20Cuando los demás se enteren, temerán y no volverán a cometer una maldad semejante en medio de ti.
21No tendrás piedad. Vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie * .