Deuteronomio 14
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Vosotros sois hijos de Yahvé vuestro Dios. No os practicaréis incisiones ni os haréis tonsura entre los ojos por un muerto * .
2Piensa que tú eres un pueblo consagrado a Yahvé tu Dios, y que Yahvé te ha escogido para que seas el pueblo de su propiedad entre todos los pueblos que hay sobre la faz de la tierra.
3No comerás nada que sea abominable.
4Éstos son los animales que podréis comer: buey, carnero, cabra,
5ciervo, gacela, gamo, cabra montés, antílope, búfalo, gamuza.
6Podéis comer cualquier animal de pezuña partida, hendida en dos, y que sea rumiante.
7Sin embargo, entre los rumiantes y entre los animales de pezuña partida y hendida no podréis comer los siguientes: el camello, la liebre y el damán, que rumian pero no tienen la pezuña hendida. Los tendréis por impuros.
8También tendréis por impuro al cerdo, que tiene la pezuña partida y hendida, pero no rumia. No comeréis su carne ni tocaréis su cadáver.
9De entre los animales acuáticos, podéis comer todo lo que tenga aletas y escamas.
10Pero tendréis por impuro y no comeréis lo que no tenga aletas y escamas.
11Podéis comer cualquier ave pura.
12Pero no podéis comer las siguientes: el águila, el quebrantahuesos, el águila marina,
13el buitre, las diferentes especies de halcón * ,
14todas las especies de cuervo,
15el avestruz, la lechuza, la gaviota y las diferentes especies de gavilanes,
16el búho, la ibis, el cisne,
17el pelícano, el calamón, el somormujo,
18la cigüeña, las diferentes especies de garza real, la abubilla y el murciélago.
19Tendréis por impuro y no comeréis cualquier insecto alado.
20Todo volátil puro lo podéis comer.
21No comeréis ninguna bestia muerta. Se la darás al forastero que vive en tus ciudades para que él la coma, o bien podrás vendérsela a un extranjero. Porque tú eres un pueblo consagrado a Yahvé tu Dios * . No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
22Cada año apartarás el diezmo de todo el producto de tu sementera, lo que haya producido el campo, año tras año,
23y lo comerás en presencia de Yahvé tu Dios, en el lugar que él haya elegido para establecer la morada de su nombre. Será el diezmo de tu trigo, de tu mosto y de tu aceite, así como los primogénitos de tu ganado mayor y de tu ganado menor. De ese modo aprenderás a respetar a Yahvé tu Dios, toda tu vida.
24Si el camino te resulta demasiado largo, si no puedes transportarlo (el diezmo), porque el lugar que haya elegido Yahvé para establecer allí su nombre te cae demasiado lejos, y Yahvé tu Dios te ha bendecido con bienes,
25lo cambiarás por dinero. Llevarás el dinero en tu mano e irás al lugar que haya elegido Yahvé tu Dios;
26y emplearás allí este dinero adquiriendo todo lo que desees: ganado mayor o menor, vino o bebida fermentada, todo lo que te apetezca. Tú y tu familia comeréis allí, en presencia de Yahvé tu Dios, y celebraréis fiesta.
27Pero no abandones al levita que vive en tus ciudades, ya que él no tiene parte ni heredad contigo.
28Cada tres años apartarás todo el diezmo de tu cosecha de ese año y lo depositarás a tus puertas.
29Así podrán venir el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, el forastero, el huérfano y la viuda que viven en tus ciudades, y podrán comer hasta hartarse, para que Yahvé tu Dios te bendiga en todas las obras que emprendas.