2 Tesalonicenses 2
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Por lo que respecta a la Venida de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos,
2que no permitáis que vuestro ánimo se altere por cualquier cosa, ni os alarméis por ciertas manifestaciones del Espíritu, por algunas palabras o por alguna carta presentada como nuestra, que os haga suponer que el Día del Señor es inminente.
3Que nadie os engañe de ninguna manera * . Primero tiene que venir la apostasía * y manifestarse el Hombre impío, el Hijo de perdición,
4el Adversario * que se alza contra todo lo que lleva el nombre de Dios o es objeto de culto, hasta el extremo de sentarse él mismo en el Santuario de Dios y proclamarse a sí mismo Dios.
5¿No os acordáis que ya os dije esto cuando estuve entre vosotros?
6Vosotros sabéis qué es lo que ahora le retiene * , para que se manifieste en su momento oportuno.
7Porque el misterio de la impiedad ya está actuando * . Tan sólo con que sea quitado de en medio el que ahora le retiene,
8entonces se manifestará * el Impío, a quien el Señor * destruirá con el soplo de su boca , y aniquilará con la manifestación de su Venida.
9La venida del Impío estará señalada por el influjo de Satanás * , con toda clase de milagros, signos, prodigios engañosos
10y todo tipo de maldades, que seducirán a los que se han de condenar por no haber aceptado el amor de la verdad que les hubiera salvado.
11Por eso Dios les envía un poder seductor que les hace creer en la mentira,
12para que sean condenados todos cuantos no creyeron en la verdad y prefirieron la iniquidad * .
13Nosotros, en cambio, debemos dar gracias en todo tiempo a Dios por vosotros, hermanos, amados del Señor, porque Dios os ha escogido desde el principio * para concederos la salvación mediante la acción santificadora del Espíritu y la fe en la verdad.
14Para esto os ha llamado por medio de nuestro Evangelio, para que alcancéis la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
15Así pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta * .
16Que el mismo Señor nuestro Jesucristo y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado y nos ha dado gratuitamente una consolación eterna y una esperanza dichosa,
17os consuele y os afiance en toda obra y palabra buena.