2 Macabeos 10
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Macabeo y los suyos, guiados por el Señor, recuperaron el templo y la ciudad,
2y destruyeron los altares levantados por los extranjeros en la plaza pública, así como los recintos sagrados.
3Después de haber purificado el templo, hicieron otro altar. Tomaron luego fuego de pedernal del que habían sacado chispas, tras dos años de intervalo, ofrecieron sacrificios, quemaron incienso, encendieron las lámparas y colocaron los panes de la Presencia.
4Hecho esto, rogaron al Señor, postrados sobre su cuerpo, que no les permitiera volver a caer en tales desgracias, sino que, si alguna vez pecaban, los corrigiera con benignidad y no los entregara a los paganos blasfemos y bárbaros.
5El mismo día en que el templo había sido profanado por los extranjeros, es decir, el veinticinco del mismo mes, que es Quisleu * , tuvo lugar la purificación del Templo.
6Lo celebraron con alegría durante ocho días, como en la fiesta de las Tiendas, recordando cómo, poco tiempo antes, también por la fiesta de las Tiendas, vivían cobijados como fieras en montañas y cavernas.
7Por ello, llevando tirsos, ramas hermosas y palmas, entonaban himnos hacia Aquél que había llevado a buen término la purificación de su lugar.
8Por público decreto y voto prescribieron que toda la nación de los judíos celebrara anualmente aquellos mismos días * .
9Tales fueron las circunstancias de la muerte de Antíoco, apellidado Epífanes.
10Vamos a exponer ahora lo referente a Antíoco Eupátor, hijo de aquel impío, resumiendo las desgracias debidas a las guerras * .
11En efecto, una vez heredado el reino, puso al frente de sus asuntos a un tal Lisias, estratega supremo de Celesiria y Fenicia.
12Pues Tolomeo, el llamado Macrón, el primero en observar la justicia con los judíos, debido a la injusticia con que se les había tratado, procuraba resolver pacíficamente lo que a ellos concernía.
13Acusado ante Eupátor a consecuencia de ello por los amigos del rey, oía continuamente que le llamaban traidor, por haber abandonado Chipre * (isla que Filométor le había confiado) y haberse pasado a Antíoco Epífanes. Al no poder honrar debidamente la dignidad de su cargo, dejó esta vida envenenándose.
14Gorgias, convertido en estratega de la región, mantenía tropas mercenarias y aprovechaba cualquier ocasión para hostigar a los judíos.
15Al mismo tiempo, los idumeos, dueños de fortalezas estratégicas, causaban molestias a los judíos y, acogiendo a los fugitivos de Jerusalén, procuraban fomentar la guerra.
16Macabeo y sus compañeros, después de haber celebrado una rogativa y haber pedido a Dios que luchara junto a ellos, se lanzaron contra las fortalezas de los idumeos.
17Después de atacarlos con ímpetu, se apoderaron de las posiciones e hicieron retroceder a todos los que combatían sobre la muralla. Daban muerte a cuantos caían en sus manos; mataron por lo menos a veinte mil.
18No menos de nueve mil hombres se habían refugiado en dos torres muy bien fortificadas y abastecidas de cuanto era necesario para resistir un asedio.
19Macabeo dejó entonces a Simón y José junto con Zaqueo y los suyos, en número suficiente para asediarlos, mientras él partía hacia otros lugares de mayor urgencia.
20Pero los hombres de Simón, ávidos de dinero, se dejaron sobornar por algunos de los que estaban en las torres; por setenta mil dracmas dejaron que algunos se escapasen.
21Cuando se dio a Macabeo la noticia de lo sucedido, reunió a los jefes del pueblo y acusó a aquellos hombres de haber vendido a sus hermanos por dinero al soltar enemigos contra ellos.
22Hizo, por tanto, que los ejecutaran como traidores y se apoderó inmediatamente de las dos torres.
23Con atinada dirección y con las armas en las manos, mató en las dos fortalezas a más de veinte mil hombres * .
24Timoteo, que antes había sido vencido por los judíos, después de reclutar numerosas fuerzas extranjeras y de reunir no pocos caballos traídos de Asia, se presentó con la intención de conquistar Judea por las armas.
25Ante su avance, los hombres de Macabeo hicieron rogativas a Dios, cubrieron de polvo su cabeza y ciñeron de sayal la cintura;
26y, postrándose al pie del Altar, pedían a Dios que se mostrara propicio con ellos y se hiciera enemigo de sus enemigos y adversario de sus adversarios, como declara la Ley.
27Al acabar la plegaria, tomaron las armas y avanzaron un buen trecho fuera de la ciudad; cuando estaban cerca de sus enemigos, se detuvieron.
28A poco de difundirse la claridad del sol naciente, ambos bandos se lanzaron al combate. Unos tenían como garantía del éxito y de la victoria, además de su valor, el recurso al Señor; los otros combatían con la furia como guía de sus luchas.
29En lo recio de la batalla, aparecieron desde el cielo, ante los adversarios, cinco hombres majestuosos montados en caballos con frenos de oro, que se pusieron al frente de los judíos.
30Colocaron a Macabeo en medio de ellos y, cubriéndolo con sus armaduras, lo hacían invulnerable. Arrojaban sobre los adversarios saetas y rayos, por lo que, heridos de ceguera, se dispersaban * en completo desorden.
31Murieron veinte mil quinientos infantes y seiscientos jinetes.
32El mismo Timoteo se refugió en una fortaleza, muy bien guardada, llamada Gázara * , cuyo estratega era Quereas.
33Las tropas de Macabeo, alborozadas, asediaron la ciudadela durante cuatro días * .
34Los de dentro, confiados en lo seguro de la posición, blasfemaban sin cesar y proferían palabras impías.
35Amanecido el quinto día, veinte jóvenes de las tropas de Macabeo, encendidos en furor a causa de las blasfemias, se lanzaron valientemente contra la muralla y, con fiera bravura, herían a cuantos se ponían delante.
36Otros subieron igualmente por el lado opuesto contra los de dentro, prendieron fuego a las torres y, encendiendo hogueras, quemaron vivos a los blasfemos. Aquéllos, entretanto, rompían las puertas y, tras abrir paso al resto del ejército, se apoderaron de la ciudad.
37Mataron a Timoteo, que estaba escondido en una cisterna, así como a su hermano Quereas y a Apolófanes.
38Al término de estas proezas, con himnos y alabanzas bendecían al Señor, que hacía grandes beneficios a Israel y a ellos les daba la victoria.