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2 Crónicas 12

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1Tras haber consolidado y afianzado el reino, Roboán abandonó la Ley de Yahvé, y con él todo Israel.

2El año quinto del rey Roboán subió Sosac, rey de Egipto, contra Jerusalén —pues no era fiel a Yahvé—

3con 1.200 carros y 60.000 caballos. No se podía contar la gente que venía con él de Egipto: libios, suquíes y etíopes.

4Tomó las ciudades fortificadas de Judá y llegó hasta Jerusalén.

5El profeta Semaías vino a Roboán y a los jefes de Judá, que se habían reunido en Jerusalén para hacer frente a Sosac, y les dijo: «Esto dice Yahvé: Vosotros me habéis abandonado, y por esto también yo os abandono en manos de Sosac.»

6Entonces los jefes de Israel y el rey se humillaron y dijeron: «¡Justo es Yahvé!»

7Cuando Yahvé vio que se habían humillado, dirigió su palabra a Semaías; le dijo: «Ya que se han humillado, no los destruiré, sino que dentro de poco los pondré a salvo. No se derramará mi cólera sobre Jerusalén por mano de Sosac.

8Pero le quedarán sometidos, para que sepan lo que es servirme a mí y servir a los reyes de las naciones.»

9Subió, pues, Sosac, rey de Egipto, contra Jerusalén y se apoderó de los tesoros del templo de Yahvé y de los tesoros del palacio real. Se apoderó de todo, incluso de todos los escudos de oro que había hecho Salomón.

10Así que el rey Roboán hizo en su lugar escudos de bronce, que confió a los jefes de la guardia que custodiaban la entrada del palacio real.

11Cuando el rey entraba en el templo de Yahvé, los guardias los portaban, y después los devolvían a la sala de la guardia.

12Gracias a su humillación se apartó de él la ira de Yahvé y no le destruyó del todo; y concedió algunas cosas buenas a Judá.

13Se afianzó, pues, el rey Roboán en Jerusalén, y siguió reinando. Roboán tenía cuarenta y un años cuando comenzó a reinar, y reinó diecisiete años en Jerusalén, la ciudad que había elegido Yahvé entre todas las tribus de Israel para poner allí su Nombre. Su madre se llamaba Naamá, y era amonita.

14Hizo cosas detestables, porque no había dispuesto su corazón para buscar a Yahvé.

15El resto de los hechos de Roboán, de los primeros a los postreros, está escrito, como se sabe, en la historia del profeta Semaías y del vidente Idó * . Hubo guerras incesantes entre Roboán y Jeroboán.

16Roboán reposó con sus antepasados y fue enterrado en la ciudad de David. Le sucedió en el trono su hijo Abías.

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