1 Samuel 22
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Partió de allí David y se refugió en la cueva de Adulán * . Sus hermanos y toda su familia se enteraron del asunto y bajaron allí, junto a él.
2Todo el que se encontraba en apuros, todos los entrampados y desesperados se unieron a él y se pusieron a sus órdenes. Había con él unos cuatrocientos hombres.
3De allí se fue David a Mispé de Moab y dijo al rey de Moab: «Permite, por favor, que mi padre y mi madre se queden con vosotros * hasta que yo sepa qué va a hacer conmigo Dios.»
4Los llevó ante el rey de Moab, y se quedaron con él todo el tiempo que David estuvo en el refugio.
5El profeta Gad * dijo a David: «No te quedes en el refugio. Ve y penetra en las tierras de Judá.» Partió David y entró en el bosque de Jéret.
6Saúl se enteró de que David y los hombres que lo acompañaban habían sido descubiertos. Estaba Saúl en Guibeá, en el alto, debajo del tamarisco, con la lanza en la mano, rodeado de todo su séquito.
7Dijo Saúl a todo el séquito que le rodeaba: «Oídme todos, benjaminitas: ¿también os va a dar el hijo de Jesé a cada uno de vosotros campos y viñas y os va a nombrar a todos jefes de millares y jefes de cien?
8Eso parece, pues conspiráis todos contra mí y no ha habido quien me descubriera la alianza de mi hijo con el hijo de Jesé, nadie que sintiera pena por mí y me avisara que mi hijo hacía que mi servidor atentase contra mí, como ocurre hoy mismo.»
9Doeg el edomita, que estaba entre el séquito de Saúl, respondió: «Yo he visto al hijo de Jesé venir a Nob, donde Ajimélec, hijo de Ajitub.
10Consultó por él a Yahvé, le dio víveres e incluso le entregó la espada de Goliat el filisteo.»
11Mandó el rey llamar al sacerdote Ajimélec, hijo de Ajitub, a toda su familia y a los sacerdotes que había en Nob. Todos se presentaron ante el rey.
12Dijo Saúl: «Escucha, hijo de Ajitub.» Éste respondió: «¿Qué desea mi señor?»
13Díjole Saúl: «¿Por qué conspiráis contra mí tú y el hijo de Jesé? He sabido que le diste pan y una espada, y que consultaste a Dios por él, para que se alzase contra mí, como ahora está sucediendo.»
14Respondió Ajimélec al rey: «¿Y quién, entre todos tus servidores, es como David, el fiel, el yerno del rey y el jefe * de tu guardia personal, y honrado en tu propia familia?
15¿Acaso he comenzado hoy a consultar a Dios por él? ¡Líbreme Dios! No achaque el rey a su siervo y a toda la casa de mi padre una cosa tal, porque nada sabe tu siervo de esto, ni poco ni mucho.»
16Respondió el rey: «Vas a morir, Ajimélec, tú y toda tu familia.»
17Dijo pues el rey a los corredores * que estaban a su lado: «Acercaos y dad muerte a los sacerdotes de Yahvé, porque también ellos apoyan a David, pues sabían que huía y no me lo hicieron saber.» Pero los del séquito real no quisieron alzar su mano contra los sacerdotes de Yahvé.
18Dijo, pues, el rey a Doeg: «Acércate tú y hiere a los sacerdotes.» Acercóse Doeg el edomita y él mismo hirió a los sacerdotes. Mató aquel día a ochenta y cinco hombres revestidos con efod de lino.
19Saúl pasó a filo de espada a Nob, la ciudad de los sacerdotes: hombres, mujeres, niños y lactantes, bueyes, asnos y ovejas. Acuchilló a todos.
20Sólo pudo escapar un hijo de Ajimélec, hijo de Ajitub, llamado Abiatar, que huyó donde David.
21Abiatar notificó a David que Saúl había dado muerte a los sacerdotes de Yahvé.
22David dijo a Abiatar: «Ya sabía yo aquel día que, estando allí Doeg el edomita, no dejaría de avisar a Saúl. Yo soy el responsable * de todas las personas de tu familia.
23Quédate conmigo y no temas, que quien busca tu muerte busca la mía, y junto a mí estarás bien custodiado * .»