1 Pedro 2
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Rechazad, por tanto, malicias y engaños, hipocresías, envidias y toda clase de maledicencias.
2Como niños recién nacidos, desead la leche espiritual pura, a fin de que, gracias a ella, crezcáis con vistas a la salvación * ,
3si es que habéis gustado que el Señor es bueno .
4* Vosotros acercaos al Señor, la piedra viva desechada por los hombres, pero elegida y preciosa para Dios;
5y así, como piedras vivas que sois, formad parte de un edificio espiritual, de un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo.
6Pues dice la Escritura: Voy a colocar en Sión una piedra elegida, angular y preciosa, y el que crea en ella no será confundido .
7Para vosotros, los creyentes, eso es motivo de orgullo; pero para los incrédulos, la piedra que los constructores desecharon se ha convertido en piedra angular ,
8en piedra de tropiezo y roca de escándalo . Tropiezan en ella porque no creen en la palabra; para esto han sido destinados * .
9Pero vosotros * sois linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido , destinado a anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz;
10vosotros, que si en un tiempo no fuisteis pueblo , ahora sois Pueblo de Dios: ésos de los que antes no se tuvo compasión , pero que ahora son compadecidos .
11Queridos, os exhorto a que, como extranjeros y forasteros * , os abstengáis de las apetencias mundanas que combaten contra el alma.
12Que vuestra conducta entre los gentiles sea ejemplar * , a fin de que, aunque ahora os tachen calumniosamente de malhechores, acaben dando gloria a Dios el día de la Visita, en vista de vuestras bellas obras.
13A causa del Señor, sed sumisos a toda institución humana * : sea al rey, como soberano,
14sea a los gobernantes, como enviados por él para castigo de los malhechores y alabanza de los que obran el bien.
15Pues la voluntad de Dios es que, obrando el bien, cerréis la boca a los ignorantes insensatos.
16Obrad como hombres libres y como siervos de Dios, y no como quienes hacen de la libertad un pretexto para la maldad.
17Honrad a todos y amad a los hermanos; temed a Dios y honrad al rey.
18Criados, sed sumisos con vuestros dueños y respetadlos; no sólo a los buenos e indulgentes, sino también a los severos.
19Pensad que, cuando se sufre injustamente, es meritorio * tolerar penas, por consideración a Dios.
20¿Pues qué tiene de especial soportar los golpes cuando habéis faltado? En cambio, Dios considera meritorio que soportéis el castigo, a pesar de haber obrado bien.
21Pues para esto habéis sido llamados, ya que también Cristo sufrió * por vosotros, dejándoos un modelo para que sigáis sus huellas * .
22Él no cometió pecado, y en su boca no se halló engaño .
23Cuando era insultado, no respondía con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se ponía en manos de Aquel que juzga con rectitud.
24Fue él quien , sobre el madero, llevó nuestros pecados en su cuerpo, a fin de que muriésemos a nuestros pecados y viviéramos para la justicia; y con sus heridas habéis sido curados .
25Erais como ovejas descarriadas * , pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras almas.