1 Macabeos 5
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Cuando los pueblos circunvecinos supieron que había sido reconstruido el altar y restaurado como antes el santuario, se irritaron sobremanera.
2Decidieron acabar con los descendientes de Jacob que vivían entre ellos y comenzaron a matar y exterminar gente del pueblo.
3Judas declaró la guerra a los hijos de Esaú, en Idumea, y al país de Acrabatena * , porque tenían asediados a los israelitas. Les infligió fuerte derrota, los rechazó y se alzó con sus despojos.
4Recordó luego la maldad de los hijos de Baián * , que eran un lazo y una trampa para el pueblo por las emboscadas que le tendían en los caminos.
5Les obligó a encerrarse en sus torres, les puso cerco y, entregándolos al anatema, abrasó las torres con todos los que estaban dentro.
6Pasó a continuación a los amonitas, donde encontró una fuerte tropa y una población numerosa, cuyo jefe era Timoteo.
7Después de muchos combates, los derrotó y deshizo.
8Ocupó Yazer y sus aldeas, y regresó a Judea.
9Los paganos de Galaad * se unieron para exterminar a los israelitas que vivían en su territorio, pero ellos se refugiaron en la fortaleza de Datemá.
10Enviaron cartas a Judas y sus hermanos diciéndoles: «Los paganos que nos rodean se han unido para exterminarnos.
11Se preparan para venir a tomar la fortaleza donde nos hemos refugiado, y Timoteo está al frente de su ejército.
12Ven, pues, ahora a librarnos de sus manos, que muchos de entre nosotros han caído ya;
13todos nuestros hermanos que vivían en el país de Tubías * han sido muertos, llevados cautivos sus mujeres, hijos y bienes, y han perecido allí unos mil hombres.»
14Estaban todavía leyendo las cartas, cuando otros mensajeros, con los vestidos rasgados, llegaron de Galilea con esta noticia:
15«Se han unido los de Tolemaida * , Tiro, Sidón y toda la Galilea de los paganos para acabar con nosotros.»
16Cuando Judas y el pueblo oyeron tales noticias, reunieron una gran asamblea para deliberar sobre lo que habían de hacer para socorrer a sus hermanos, que vivían angustiados y combatidos por enemigos.
17Judas dijo a su hermano Simón: «Toma gente contigo y parte a librar a tus hermanos de Galilea; mi hermano Jonatán y yo iremos a la región de Galaad.»
18Dejó para defensa de Judea a José, hijo de Zacarías, y a Azarías, jefe del pueblo, con el resto del ejército,
19dándoles esta orden: «Estad al frente del pueblo y no entréis en batalla con los paganos hasta que nosotros regresemos.»
20A Simón le dieron tres mil hombres para la campaña de Galilea, y ocho mil a Judas para la de Galaad.
21Simón partió para Galilea y, luego de combatir en varias ocasiones con los paganos, los derrotó
22y los persiguió hasta la entrada de Tolemaida. Sucumbieron unos tres mil paganos y se llevó sus despojos.
23Tomó luego consigo a los judíos de Galilea y Arbatá * , con sus mujeres, hijos y cuanto poseían, y los llevó a Judea en medio de una gran alegría.
24Por su parte, Judas Macabeo y su hermano Jonatán atravesaron el Jordán y caminaron tres jornadas por el desierto.
25Se encontraron con los nabateos * , que les acogieron amistosamente y les pusieron al tanto de lo que les ocurría a sus hermanos de la región de Galaad:
26que muchos de ellos se encontraban encerrados en Bosorá y Bosor, en Alemá, Casfó, Maqued y Carnáin * , todas ellas ciudades fuertes y grandes;
27que otros estaban encerrados en las demás ciudades de la región de Galaad, y que sus enemigos habían fijado el día siguiente para atacar las fortalezas, tomarlas y exterminarlos a todos en un solo día.
28Inmediatamente Judas hizo que su ejército tomara el camino de Bosorá, a través del desierto. Conquistó la ciudad y la incendió, después de pasar a filo de espada a todos los varones y de saquearla por completo.
29Partió de allí por la noche y avanzó hasta las cercanías de la fortaleza * .
30Cuando, al llegar el día, alzaron la vista los judíos, vieron una muchedumbre innumerable que levantaba escalas e ingenios para tomar la plaza. Ya había comenzado el ataque.
31Al ver que el asedio se había iniciado y que un inmenso griterío y sonido de trompetas se levantaba de la ciudad hasta el cielo,
32Judas dijo a los hombres de su ejército: «Combatid hoy por vuestros hermanos.»
33Y, ordenados en tres columnas, los hizo avanzar detrás del enemigo tocando las trompetas y gritando invocaciones.
34El ejército de Timoteo, al reconocer que era Macabeo, huyeron ante él, sufrieron una fuerte derrota y dejaron tendidos unos ocho mil hombres aquel día.
35Volvióse luego Judas contra Alemá * . La atacó, la tomó y, después de matar a todos los varones y saquearla, la pegó fuego.
36Partiendo de allí, se apoderó de Casfó, Maqued, Bosor y de las restantes ciudades de la región de Galaad.
37Después de estos acontecimientos, juntó Timoteo un nuevo ejército y acampó frente a Rafón, al otro lado del torrente.
38Judas envió a reconocer el campamento y le trajeron el siguiente informe: «Todos los paganos de nuestro alrededor se le han unido y forman un ejército considerable.
39Tienen además, como auxiliares, mercenarios árabes. Acampan al otro lado del torrente y están preparados para venir a atacarte.» Judas salió a su encuentro.
40Cuando se aproximaba con su ejército al torrente de agua, dijo Timoteo a los capitanes de sus tropas: «Si él lo pasa primero y viene sobre nosotros, no podremos resistirle, porque nos vencerá seguramente;
41pero, si muestra miedo y acampa al otro lado del río, lo atravesaremos nosotros, iremos sobre él y le venceremos.»
42Cuando Judas llegó al borde del torrente de agua, situó a los escribas del pueblo * a la orilla y les dio esta orden: «No dejéis acampar a nadie; que todos vayan al combate.»
43Pasó él el primero contra el enemigo, seguido de toda su tropa. Los paganos todos, derrotados ante ellos, tiraron las armas y corrieron a buscar refugio en el templo de Carnáin * .
44Pero los judíos tomaron la ciudad y quemaron el templo con todos los que había dentro. Carnáin fue arrasada. Y ya nadie pudo resistir a Judas.
45Judas reunió a todos los israelitas de la región de Galaad, pequeños y grandes, a sus mujeres, hijos y bienes, una inmensa muchedumbre, para llevarlos al país de Judá.
46Llegaron a Efrón, ciudad importante y bien fortificada, situada en el camino. Necesariamente tenían que pasar por ella, por no haber posibilidad de desviarse ni a la derecha ni a la izquierda.
47Pero los habitantes les negaron el paso y bloquearon las entradas con piedras.
48Judas les envió un mensaje en son de paz, diciéndoles: «Pasaremos por vuestro país para llegar al nuestro. Nadie os hará mal alguno; nos limitaremos a pasar a pie.» Pero no quisieron abrirle.
49Entonces Judas hizo correr la voz por el ejército de que cada uno tomara posición donde se encontrara.
50Los soldados tomaron posición y Judas atacó la ciudad todo aquel día y toda la noche, hasta que cayó en sus manos.
51Hizo pasar a filo de espada a todos los varones, la arrasó, la saqueó y cruzó la ciudad por encima de los cadáveres.
52Pasaron el Jordán para entrar en la Gran Llanura frente a Betsán.
53Judas fue durante toda la marcha recogiendo a los rezagados y animando al pueblo hasta llegar a la tierra de Judá.
54Subieron al monte Sión con alborozo y alegría y ofrecieron holocaustos * por haber regresado felizmente sin haber perdido a ninguno de los suyos.
55Cuando Judas y Jonatán estaban en el país de Galaad, y su hermano Simón en Galilea, frente a Tolemaida,
56José, hijo de Zacarías, y Azarías, jefes del ejército, al oír las proezas y combates que aquéllos habían realizado,
57se dijeron: «Hagamos nosotros también célebre nuestro nombre saliendo a combatir a los paganos de los alrededores.»
58Así que dieron orden a la tropa que estaba bajo su mando de ir sobre Yamnia * .
59Gorgias * salió de la ciudad con sus soldados para irles al encuentro y entrar en batalla.
60Y José y Azarías fueron derrotados y perseguidos hasta la frontera de Judea. Sucumbieron aquel día alrededor de dos mil hombres del pueblo de Israel.
61Sobrevino este grave revés al pueblo por no haber obedecido a Judas y sus hermanos, creyéndose capaces de grandes hazañas.
62Pero no eran ellos de aquella casta de hombres a quienes estaba confiada la salvación de Israel.
63El valiente Judas y sus hermanos alcanzaron gran honor en todo Israel y en todas las naciones adonde llegaba su fama.
64Las muchedumbres se agolpaban a su alrededor para aclamarlos.
65Salió Judas con sus hermanos a campaña contra los hijos de Esaú, al país del mediodía. Tomó Hebrón y sus aldeas, arrasó sus murallas y prendió fuego a las torres de su contorno.
66Partió luego en dirección al país de los filisteos y atravesó Marisá * .
67Al querer señalarse tomando parte imprudentemente en el combate, cayeron aquel día algunos sacerdotes.
68Dobló luego Judas hacia Asdod * , territorio de los filisteos, y destruyó sus altares; pegó fuego a las imágenes de sus dioses y saqueó sus ciudades. Después, regresó al país de Judá.