Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

1 Corintios 7

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1En cuanto a lo que me habéis escrito, bien le está al hombre abstenerse de mujer * .

2No obstante, por razón de la incontinencia, tenga cada hombre su mujer, y cada mujer su marido * .

3Que el marido cumpla su deber con la mujer; de igual modo la mujer con su marido.

4La mujer no dispone de su propio cuerpo, sino el marido; igualmente, el marido no dispone de su propio cuerpo, sino la mujer * .

5No os neguéis el uno al otro, a no ser que lo hagáis de mutuo acuerdo y por cierto tiempo para entregaros a la oración. Pero luego, volved a juntaros, para que Satanás no os tiente por vuestra incontinencia.

6Lo que os digo es una concesión * , no un mandato.

7Mi deseo sería que todos fueran como yo; mas cada cual tiene de Dios su gracia particular: unos de una manera, otros de otra * .

8No obstante, digo a los solteros * y a las viudas que estaría bien que se quedasen como yo * .

9Pero si no pueden contenerse, que se casen; mejor es casarse que abrasarse.

10En cuanto a los casados, les ordeno —no yo, sino el Señor—: que la mujer no se separe del marido;

11pero, en el caso de que lo haga, que no vuelva a casarse, o que se reconcilie con su marido; y que el marido no se divorcie de su mujer * .

12En cuanto a los demás, digo yo —no el Señor—: si un hermano tiene una mujer no creyente y ella consiente en vivir con él, que no se divorcie de ella;

13y si una mujer tiene un marido no creyente que consiente en vivir con ella, que no se divorcie.

14Pues el marido no creyente queda santificado por su mujer, y la mujer no creyente queda santificada por el marido creyente. De otro modo, vuestros hijos serían impuros, mas ahora son santos * .

15Pero si la parte no creyente quiere separarse, que se separe * ; en ese caso, el hermano o la hermana no están obligados. Dios os * ha llamado para vivir en paz.

16Pues, ¿qué sabes tú, mujer, si salvarás a tu marido? ¿Y qué sabes tú, marido, si salvarás a tu mujer?

17Por lo demás, que cada cual viva conforme le asignó el Señor, cada cual como le haya llamado Dios. Es lo que ordeno en todas las iglesias.

18¿Que uno fue llamado siendo circunciso? Que no lo disimule. ¿Que fue llamado siendo incircunciso? Que no se circuncide.

19La circuncisión no es nada, y nada la incircuncisión; lo que importa es el cumplimiento de los mandamientos de Dios.

20Que permanezca cada cual en el estado en que se hallaba cuando Dios lo llamó.

21¿Eras esclavo cuando fuiste llamado? No te preocupes. Y, aunque puedas conseguir la libertad, aprovecha más bien * tu condición de esclavo.

22Pues el que recibió la llamada del Señor siendo esclavo, es un liberto del Señor; igualmente, el que era libre cuando recibió la llamada, es un esclavo de Cristo.

23¡Habéis sido bien comprados! No os hagáis esclavos de los hombres * .

24Hermanos, permanezca cada cual ante Dios en el estado en que fue llamado.

25Acerca de la virginidad * , no tengo un precepto concreto de parte del Señor. Doy, no obstante, un consejo, como quien, por la misericordia de Dios, es digno de crédito.

26Pienso que, en vista de la angustia presente * , es bueno que el hombre siga como está.

27¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿No estás unido a mujer? No la busques.

28Mas, si te casas, no pecas; y, si la joven se casa, no peca. Pero todos ellos padecerán tribulaciones * , que yo os querría evitar.

29Os digo, pues, hermanos que el tiempo apremia * . Por tanto, los que tienen mujer, que vivan como si no la tuviesen;

30los que lloran, como si no llorasen; los que están alegres, como si no lo estuviesen; los que compran, como si no poseyesen;

31los que disfrutan del mundo, como si no lo disfrutasen * . Porque la representación de este mundo va pasando.

32Me gustaría veros libres de preocupaciones. El soltero se preocupa de las cosas del Señor, de cómo agradarle.

33El casado se preocupa de las cosas del mundo y de cómo agradar a su mujer,

34lo que le obliga a estar dividido. La mujer soltera, lo mismo que la doncella, se preocupa de las cosas del Señor * , de ser santa de cuerpo y de espíritu. Mas la casada se preocupa de las cosas del mundo y de cómo agradar a su marido.

35Os digo esto para vuestro bien, no para tenderos un lazo; sólo pretendo que accedáis a lo más digno y al trato asiduo con el Señor, sin distracciones.

36Si alguien teme faltar a la conveniencia respecto de su doncella, por estar en la flor de la edad, y cree que conviene actuar en consecuencia, puede hacer lo que quiera: no peca; cásense.

37Pero si alguien, sin presión alguna y en el pleno uso de su libertad, ha tomado una decisión firme y bien pensada, y está resuelto interiormente a respetar a su doncella, hará bien.

38Por tanto, el que se casa con su doncella, actúa bien; y el que no se casa, actúa mejor * .

39La mujer está obligada a su marido mientras él viva; pero, una vez fallecido el marido, queda libre para casarse con quien quiera, pero sólo en el Señor * .

40Sin embargo, será más feliz si permanece así según mi consejo; que también yo creo tener el Espíritu de Dios.

WhatsApp