Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Salmos 28

Biblia Corona de Jerusalén

1Hacia ti clamo, Adonai, roca mía, no estés mudo ante mí; no sea yo, ante tu silencio, igual que los que bajan a la fosa.

2Oye la voz de mis plegarias, cuando grito hacia ti, cuando elevo mis manos, oh Adonai, al santuario de tu santidad.

3No me arrebates con los impíos, ni con los agentes de mal, que hablan de paz a su vecino, mas la maldad está en su corazón.

4Dales, Adonai, conforme a sus acciones, y a la malicia de sus hechos, según la obra de sus manos trátales, págales con su misma moneda.

5Pues no comprenden los hechos de Adonai, la obra de sus manos: ¡derríbelos él y no los rehabilite!

6¡Bendito sea Adonai, que ha oído la voz de mis plegarias!

7Adonai mi fuerza, escudo mío, en él confió mi corazón y he recibido ayuda: mi carne de nuevo ha florecido, le doy gracias de todo corazón.

8Adonai, fuerza de su pueblo, fortaleza de salvación para su ungido.

9Salva a tu pueblo, bendice a tu heredad, pastoréalos y llévalos por siempre.

WhatsApp