Salmos 127
Biblia Corona de Jerusalén ›2En vano madrugáis a levantaros, el descanso retrasáis, los que coméis pan de fatigas, cuando él colma a su amado mientras duerme.
3La herencia de Adonai son los hijos, recompensa el fruto de las entrañas;
4como flechas en la mano del héroe, así los hijos de la juventud.
5Dichoso el hombre que ha llenado de ellas su aljaba; no quedarán confusos cuando tengan pleito con sus enemigos en la puerta.