Tb 7, 1-16
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Cuando entraron en Ecbátana, dijo Tobías: «Hermano Azarías, guíame en derechura a casa de Ragüel, nuestro hermano.» Lo condujo, pues, a casa de Ragüel y lo encontraron sentado a la puerta del patio. Le saludaron ellos primero, y él les contestó: «Mucha dicha os deseo, hermanos, y en buena salud vengáis.» Los llevó a su casa 2y dijo a su mujer Edna: «¡Cómo se parece este muchacho a mi hermano Tobit!» 3Edna les preguntó: «¿De dónde sois, hermanos?» Respondieron: «Somos de la tribu de Neftalí, de los deportados de Nínive.» 4Les dijo: «¿Conocéis a Tobit, nuestro pariente * ?» Ellos contestaron: «Sí, le conocemos.» —«¿Está bien?» — 5«Vive y está bien.» Y Tobías añadió: «Es mi padre.» 6Ragüel se puso en pie de un salto, lo besó entre sollozos y le dijo: «¡Bendito seas, hijo! Tienes un padre honrado y bueno. ¡Qué gran desgracia, haberse quedado ciego un hombre tan justo y tan limosnero!» Y echándose al cuello de su pariente Tobías, rompió a llorar. 7También lloró su mujer Edna y su hija Sarra. 8Mató luego un carnero del rebaño y los acogió con toda cordialidad. 9Después de lavarse y bañarse, se pusieron a comer. Tobías dijo entonces a Rafael: «Hermano Azarías, di a Ragüel que me dé por mujer a mi hermana Sarra.» 10Al oír Ragüel estas palabras, dijo al joven: «Come, bebe y disfruta esta noche, porque ningún hombre hay, fuera de ti, que tenga derecho a tomar a mi hija Sarra, de modo que ni yo mismo estoy facultado para darla a otro, si no es a ti, que eres mi pariente más próximo. Pero voy a hablarte con franqueza, muchacho. 11Ya la he dado a siete maridos, de nuestros hermanos, y todos murieron la misma noche que entraron donde ella. Así que, muchacho, ahora come y bebe, y el Señor os dará su gracia y su paz * .» Pero Tobías replicó: «No comeré ni beberé hasta que no hayas tomado una decisión acerca de lo que te he pedido.» Ragüel le dijo * : «¡Está bien! A ti se te debe dar, según la sentencia del libro de Moisés, y el Cielo decreta que te sea dada. Recibe a tu hermana. A partir de ahora, tú eres su hermano y ella es tu hermana. Tuya es desde hoy por siempre. Que el Señor del Cielo os guíe a buen fin esta noche, hijo, y os dé su gracia y su paz.» 12Llamó Ragüel a su hija Sarra, y cuando ella se presentó, la tomó de la mano y se la entregó a Tobías, diciendo: «Recíbela, pues se te da por mujer, según la ley y la sentencia escrita en el libro de Moisés. Tómala y llévala con bien a la casa de tu padre. Y que el Dios del Cielo os guíe en paz por el buen camino.» 13Llamó luego a la madre, mandó traer una hoja de papiro y redactó el contrato matrimonial, con lo cual se la entregó por mujer, conforme a la sentencia de la ley de Moisés. 14Y acabado esto, empezaron a comer y beber. 15Ragüel llamó a su mujer Edna y le dijo: «Hermana, prepara la otra habitación y lleva allí a Sarra.» 16Ella fue y preparó un lecho en la habitación, tal como se lo había ordenado, y llevó allí a Sarra. La madre lloraba, pero, secándose las lágrimas, le dijo: «Ten confianza, hija; que el Señor del Cielo te dé alegría en vez de esta tristeza. Ten confianza, hija.» Y salió.