Sant 2, 1-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Hermanos míos, no mezcléis con la acepción de personas la fe que tenéis en nuestro Señor Jesucristo glorificado * . 2Supongamos que entra en vuestra asamblea * un hombre con un anillo de oro y un vestido espléndido, y que entra también un pobre con un vestido andrajoso; 3y supongamos que, al ver al que lleva el vestido espléndido, le decís: «Siéntate aquí, en un buen sitio», mientras que al pobre le decís: «Quédate ahí de pie», o «Siéntate a mis pies». 4¿No sería esto hacer distinciones entre vosotros y ser jueces con mal criterio? 5Escuchad, hermanos míos queridos: ¿Acaso no ha escogido Dios a los pobres según el mundo como ricos en la fe * y herederos del Reino que prometió a los que le aman? 6¡En cambio vosotros habéis menospreciado al pobre! ¿No son acaso los ricos los que os oprimen y os arrastran a los tribunales? 7¿No son ellos los que blasfeman el hermoso Nombre que ha sido invocado sobre vosotros * ? 8Si cumplís plenamente la Ley regia de la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo , obráis sin duda bien; 9pero si tenéis acepción de personas, cometéis pecado y sois condenados por la Ley como transgresores. 10Porque quien observa toda la Ley, pero falta en un solo precepto, se hace reo de todos. 11Pues el que dijo: No adulteres , dijo también: No mates . Si no adulteras, pero matas, eres transgresor de la Ley. 12Hablad y obrad tal como corresponde a los que han de ser juzgados por la ley que nos hace libres. 13Porque quien no tuvo misericordia será juzgado sin misericordia; la misericordia se siente superior al juicio * .