Eclo 18, 1-33
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1El que vive eternamente todo lo creó por igual, 2sólo el Señor puede ser proclamado justo * . 4A nadie concedió el poder de anunciar sus obras; ¿quién podrá descubrir sus maravillas?, 5¿quién podrá medir su inmensa grandeza?, ¿quién podrá narrar sus misericordias? 6No hay nada que quitar, ni nada que añadir: las maravillas del Señor no se pueden descubrir. 7Cuando el hombre termina, entonces empieza; cuando se detiene, queda asombrado * . 8¿Qué es el hombre?, ¿para qué sirve?, ¿cuál es su bondad y cuál su maldad? 9Los días del hombre están contados, mucho será si llega a los cien años. 10Como gota de agua en el mar, como grano de arena, sus años son pocos frente a la eternidad. 11Por eso el Señor es paciente con los hombres y derrama sobre ellos su misericordia. 12Él ve y sabe que su fin es miserable, por eso multiplica su perdón. 13La misericordia del hombre sólo alcanza a su prójimo; la misericordia del Señor se extiende a todo el mundo. Él reprende, adoctrina y enseña, y guía, como un pastor, a su rebaño * . 14Se compadece de los que acogen su enseñanza, y de los que se esfuerzan por cumplir sus preceptos. 15Hijo, no acompañes de reproches tus favores, ni tus dones de palabras ofensivas. 16¿No mitiga el rocío el viento sofocante?, pues una buena palabra vale más que un regalo. 17¿No vale más la palabra que un buen regalo?, pero el hombre caritativo sabe unir las dos cosas. 18El necio reprocha sin caridad, el don del envidioso hace llorar. 19Antes de hablar, infórmate; antes de caer enfermo, cuídate. 20Antes de juzgar, examínate a ti mismo, y el día del juicio encontrarás perdón. 21Antes de caer enfermo, humíllate * ; y, si pecas, arrepiéntete. 22Nada te impida cumplir un voto a su tiempo; no esperes el día de la muerte para justificarte. 23Antes de hacer un voto, prepárate; no seas como el hombre que tienta al Señor. 24Acuérdate de la ira de los últimos días, y del momento del castigo, cuando Dios oculte su rostro * . 25En tiempo de abundancia recuerda la carestía, y en tiempo de riqueza, piensa en la pobreza y la indigencia. 26El tiempo corre de la mañana a la tarde, y todo pasa veloz delante del Señor. 27El sabio es precavido en todo, y en la ocasión de pecado, se anda con cuidado * . 28Todo hombre prudente conoce la sabiduría, y rinde honor al que la encuentra. 29Los que hablan con prudencia se hacen sabios, y de su boca llueven proverbios acertados * . 30No te dejes arrastrar por tus pasiones, refrena tus deseos. 31Si quieres satisfacer todos tus caprichos, serás el hazmerreír de tus enemigos. 32No te aficiones a la buena vida, ni te dejes atrapar en sus redes * . 33No te arruines festejando con dinero prestado, cuando tienes la bolsa vacía.