Sal 90, 1-17
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1(89) De Moisés * , hombre de Dios. Señor, tú has sido para nosotros un refugio * de edad en edad. 2Antes de ser engendrados los montes, antes de que naciesen tierra y orbe, desde siempre hasta siempre tú eres Dios. 3Tú devuelves al polvo a los hombres, diciendo: «Volved, hijos de Adán». 4Pues mil años a tus ojos son un ayer que pasó, una vigilia en la noche. 5Tú los sumerges en un sueño, a la mañana son hierba que brota: 6brota y florece por la mañana, por la tarde está mustia y seca. 7Pues tu cólera nos ha consumido, nos ha anonadado tu furor. 8Has puesto nuestras culpas ante ti, nuestros secretos a la luz de tu rostro. 9Bajo tu cólera declinan nuestros días, como un suspiro * gastamos nuestros años. 10Vivimos setenta años, ochenta con buena salud, mas son casi todos fatiga y vanidad, pasan presto y nosotros volamos. 11¿Quién entiende el golpe de tu ira?, ¿quién percibe la fuerza de tu cólera? 12¡Enséñanos a contar nuestros días, para que entre la sensatez en nuestra cabeza * ! 13¡Vuelve, Yahvé! ¿Hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos * . 14Sácianos de tu amor por la mañana, y gozaremos y cantaremos de por vida. 15Alégranos por los días que nos humillaste, por los años en que conocimos la desdicha. 16¡Que tus siervos vean tu acción, y tus hijos tu esplendor! 17¡La benevolencia del Señor sea con nosotros! ¡Consolida tú la acción de nuestras manos * !