Sal 52, 1-2
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1(51) Del maestro de coro. Poema. De David. [[2]] Cuando el edomita Doeg vino a avisar a Saúl diciéndole: «David ha entrado en casa de Ajimélec». [[3]] ¿Por qué te glorías del mal, valiente? ¡Dios es fiel todo el día * ! 2[[4]] Tu lengua, igual que navaja afilada, urde crímenes, autor de fraudes.