Sal 50, 9-15
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)9No tomaré novillos de tu casa, ni machos cabríos de tus apriscos, 10pues son mías las fieras salvajes, las bestias en los montes a millares; 11conozco las aves de los cielos * , mías son las alimañas del campo. 12Si hambre tuviera, no te lo diría, porque mío es el orbe y cuanto encierra. 13¿Acaso como carne de toros o bebo sangre de machos cabríos? 14Sacrifica a Dios dándole gracias, cumple todos tus votos al Altísimo: 15invócame en el día de la angustia, te libraré y tú me darás gloria».