Sal 142, 1-7
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1(141) Poema. De David. Cuando estaba en la cueva. Oración. [[2]] A gritos imploro a Yahvé, a Yahvé suplico a gritos. 2[[3]] Derramo ante él mi lamento, ante él expongo mi angustia, 3[[4]] cuando mi aliento se apaga; mas tú conoces mi sendero. En el camino por donde voy me han escondido una trampa. 4[[5]] Mira a la derecha * , y ve, no hay nadie que me conozca. No hay refugio para mí, nadie que de mí se cuide. 5[[6]] Por eso, a ti clamo, Yahvé; te digo: ¡Tú eres mi refugio, mi porción en la tierra de los vivos * ! 6[[7]] Presta atención a mi clamor, pues estoy del todo abatido. ¡Líbrame de mis perseguidores, pues son más fuertes que yo! 7[[8]] ¡Saca mi vida de la cárcel para dar gracias a tu nombre! Y me harán corro los justos * por tus favores conmigo.