Sal 119, 111-112
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)111Tus dictámenes son mi herencia perpetua, ellos son la alegría de mi corazón. 112Inclino mi corazón a cumplir tus preceptos, que son recompensa para siempre.
111Tus dictámenes son mi herencia perpetua, ellos son la alegría de mi corazón. 112Inclino mi corazón a cumplir tus preceptos, que son recompensa para siempre.