Sal 102, 25-27
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)25[[26]] Desde antiguo fundaste la tierra, los cielos son obra de tus manos; 26[[27]] ellos pasan, mas tú permaneces, todos como ropa se desgastan, serán como vestido que se muda. 27[[28]] Mas tú eres el mismo, no tienen fin tus años.