Rt 2, 8-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)8Booz dijo a Rut: «¿Me oyes, hija mía? No vayas a espigar a otro campo, ni te alejes de aquí. Quédate junto a mis criadas. 9Fíjate en la parcela que siegan y ve tras ellas. Ya he ordenado a mis criados que no te molesten. Si tienes sed, ve donde están las vasijas y bebe de lo que saquen del pozo los criados.» 10Ella inclinó su rostro, se postró en tierra y le dijo: «¿Por qué me tratas con amabilidad y te fijas en mí, que no soy más que una extranjera?» 11Booz le respondió: «Me han contado al detalle todo lo que hiciste con tu suegra después de la muerte de tu marido, y cómo has dejado a tu padre y a tu madre y la tierra en que naciste, y has venido a un pueblo que hasta entonces no conocías. 12Que Yahvé te premie por tu obra y que tengas cumplida recompensa de parte de Yahvé, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.» 13Ella dijo: «Que mi señor siga siendo amable conmigo, ya que me has consolado y has hablado al corazón de tu sierva, cuando yo no soy ni siquiera una de tus criadas.»