Rom 6, 15-23
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)15Entonces, ¿qué? Si ya no estamos a merced de la ley, sino bajo la gracia, ¿podremos pecar? ¡De ningún modo! * . 16¿No sabéis que, si os ofrecéis a alguien para obedecerle, os hacéis esclavos de ése a quien obedecéis? Así, la esclavitud al pecado conduce a la muerte, y la obediencia a Dios, a la justicia. 17Pero, gracias a Dios, vosotros, que erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón al modelo de doctrina que habéis recibido, 18y, liberados del pecado, os habéis hecho esclavos de la justicia. 19—Hablo en términos humanos, en atención a vuestra flaqueza natural—. Pues, del mismo modo que ofrecisteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y a la maldad, para obrar el mal, ofrecedlos ahora a la justicia, para una vida de santidad * . 20Verdad es que, cuando erais esclavos del pecado, erais libres en lo referente a la justicia. 21¿Pero qué frutos cosechasteis entonces de todo aquello que ahora os avergüenza * , y cuyo fin es la muerte? 22Pero ahora, libres ya del pecado y esclavos de Dios, dais frutos de santidad, cuyo fin es la vida eterna. 23El salario del pecado es la muerte; pero el don de Dios es la vida eterna, unidos a Cristo Jesús, Señor nuestro.