Rom 3, 10-18
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)10Pues ya hemos podido ver que tanto judíos como griegos están a merced del pecado, como dice la Escritura: No hay quien sea justo, ni siquiera uno . 11No hay uno solo que sea sensato , no hay quien busque a Dios . 12Todos se desviaron, a una se corrompieron ; no hay quien obre el bien , no hay siquiera uno . 13Su garganta es como sepulcro abierto , con su lengua urden engaños . Ocultan bajo sus labios veneno de áspides ; 14su boca rebosa maldición y amargura . 15Siempre están dispuestos a derramar sangre ; 16su conducta provoca ruina y miseria . 17No conocen el camino de la paz , 18no piensan en el temor de Dios .