Ecl 5, 19-20
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)19[[5:18]] Además, cuando Dios concede a un hombre riquezas y tesoros, le deja disfrutar de ellos, tomar su porción y holgarse en medio de sus fatigas, esto sí que es don de Dios. 20[[5:19]] No recordará mucho los días de su vida, mientras Dios le llena de alegría el corazón.