Ecl 12, 3-5
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3Cuando tiemblen los guardianes de la casa y se encorven los robustos, se paren las que muelen, por ser ya pocas, se queden a oscuras las que miran por las ventanas, 4se cierren las puertas de la calle, y se ahogue el son acompasado del molino; cuando se debilite el canto del pájaro y enmudezcan todas las canciones * ; 5dará recelo la altura, y habrá sustos en el camino. Cuando florezca el almendro, camine pesada la langosta, y pierda su sabor la alcaparra * ; y es que el hombre va a su eterna morada, y ya circulan por la calle los del duelo.