Prov 5, 3-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3* Los labios de la extraña destilan miel y su paladar es más suave que el aceite; 4pero termina siendo amarga como el ajenjo, cortante como arma de doble filo. 5Sus pies se precipitan a la muerte, sus pasos van derechos al abismo. 6Por no cuidar la senda de la vida, sin saberlo extravía sus senderos. 7Por tanto, hijos, escuchadme y seguid mis advertencias: 8aleja de ella tu camino y no te acerques a la puerta de su casa; 9no vayas a entregar tu honor a otros y tus años a alguien sin escrúpulos; 10no se aprovechen de tu esfuerzo los extraños, ni acaben tus fatigas en casa ajena. 11A la postre lo lamentarás, cuando tu cuerpo y tu carne se consuman. 12Entonces dirás: «¿Por qué rechacé la corrección, y mi corazón despreció las advertencias? 13¿Por qué no hice caso a mis maestros ni presté oídos a mis educadores?