Prov 5, 2-10
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)2para que mantengas la discreción y tus labios guarden el saber. 3* Los labios de la extraña destilan miel y su paladar es más suave que el aceite; 4pero termina siendo amarga como el ajenjo, cortante como arma de doble filo. 5Sus pies se precipitan a la muerte, sus pasos van derechos al abismo. 6Por no cuidar la senda de la vida, sin saberlo extravía sus senderos. 7Por tanto, hijos, escuchadme y seguid mis advertencias: 8aleja de ella tu camino y no te acerques a la puerta de su casa; 9no vayas a entregar tu honor a otros y tus años a alguien sin escrúpulos; 10no se aprovechen de tu esfuerzo los extraños, ni acaben tus fatigas en casa ajena.