Prov 3, 11-18
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)11No desprecies, hijo mío, la instrucción de Yahvé, que no te enfade su reprensión, 12porque Yahvé reprende a quien ama, como un padre a su hijo amado. 13Feliz el hombre que encuentra sabiduría, el hombre que adquiere prudencia; 14es mayor ganancia que la plata, es más rentable que el oro. 15Es más preciosa que las perlas, ninguna joya se le puede comparar. 16En su mano derecha hay larga vida, en su izquierda, riqueza y gloria. 17Sus caminos son una delicia, todas sus sendas son pacíficas. 18Es árbol de vida para los que se aferran a ella, felices son los que la retienen.