Prov 21, 25-26
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)25Los deseos matan al perezoso, porque sus manos no quieren trabajar. 26Todo el día está el malvado codiciando * , el justo da y no escatima.
25Los deseos matan al perezoso, porque sus manos no quieren trabajar. 26Todo el día está el malvado codiciando * , el justo da y no escatima.