Neh 4, 11-23
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)11[[4:5]] Y nuestros enemigos decían: «¡Antes que se enteren o se den cuenta, iremos contra ellos, los mataremos y pararemos la obra!» 12[[4:6]] Pero algunos judíos que vivían junto a ellos vinieron a advertirnos repetidas veces: «Vienen contra nosotros desde todos los lugares que habitan * .» 13[[4:7]] Aposté, pues, al pueblo en los puntos más bajos, detrás de la muralla y en los lugares descubiertos, y coloqué a la gente por familias, cada uno con sus espadas, sus lanzas y sus arcos. 14[[4:8]] Al ver su miedo * , me levanté y dije a los notables, a los consejeros y al resto del pueblo: «¡No les temáis; acordaos del Señor, grande y terrible, y combatid por vuestros hermanos, vuestros hijos y vuestras hijas, vuestras mujeres y vuestras casas!» 15[[4:9]] Cuando nuestros enemigos supieron que estábamos advertidos y que Dios había desbaratado sus planes, se retiraron * , y todos nosotros volvimos a la muralla, cada cual a su trabajo. 16[[4:10]] Pero desde aquel día, sólo la mitad de mis hombres tomaban parte en el trabajo; la otra mitad, provistos de lanzas, escudos, arcos y corazas * , se mantenía detrás de toda la gente de Judá 17[[4:11]] que construía la muralla. También los cargadores estaban armados * : con una mano realizaban su trabajo y con la otra empuñaban el arma. 18[[4:12]] Cada uno de los constructores tenía ceñida a la cintura su espada mientras trabajaba. Había un hombre junto a mí dispuesto a hacer sonar el cuerno. 19[[4:13]] Dije a los notables, a los consejeros y al resto de la gente: «La obra es importante y extensa, y nosotros estamos diseminados a lo largo de la muralla, lejos unos de otros; 20[[4:14]] así que corred a reuniros con nosotros al lugar donde oigáis el sonido del cuerno, y nuestro Dios combatirá por nosotros.» 21[[4:15]] Así organizábamos el trabajo * , desde el despuntar del alba hasta que salían las estrellas. 22[[4:16]] Dije por entonces también al pueblo: «Todos pasarán la noche en Jerusalén con sus criados, y así haremos guardia de noche y trabajaremos de día.» 23[[4:17]] Pero ni yo ni mis hermanos ni mis gentes ni los hombres de guardia que me seguían nos quitábamos la ropa. Todos teníamos el arma al alcance de la mano * .