Neh 4, 1-21
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1[[3:33]] Cuando Sambalat se enteró de que estábamos reconstruyendo la muralla, montó en cólera y se irritó sobremanera. Se burlaba de los judíos, 2[[3:34]] y decía delante de sus paisanos y de la gente principal de Samaría: «¿Qué pretenden hacer esos miserables judíos * ? ¿Es que quieren terminar en un día? ¿Van a dar vida a esas piedras, sacadas de montones de escombros y calcinadas?» 3[[3:35]] Tobías el amonita, que estaba junto a él, dijo: «¡Déjales que construyan; que si un chacal lo intenta, podrá abrir brecha en su muralla de piedra!» 4[[3:36]] ¡Escucha, Dios nuestro, porque nos desprecian. Haz que den cuenta de sus insultos. Entrégalos al desprecio en un país de cautividad! 5[[3:37]] No pases por alto su iniquidad, ni permitas que su pecado sea perdonado, pues han insultado a los constructores. 6[[3:38]] Construimos, pues, la muralla, que quedó terminada hasta media altura. El pueblo había puesto su corazón en el trabajo. 7[[4:1]] Cuando Sambalat, Tobías, los árabes, los amonitas y los asdodeos se enteraron de que la reparación de la muralla de Jerusalén adelantaba —pues las brechas comenzaban a taparse—, se enfurecieron mucho 8[[4:2]] y se conjuraron todos a una para venir a atacar Jerusalén y sembrar confusión en ella. 9[[4:3]] Pero invocamos a nuestro Dios y montamos guardia contra ellos de día y de noche. 10[[4:4]] Judá decía: «¡Flaquean las fuerzas de los cargadores: hay demasiado escombro; nosotros no podemos reconstruir la muralla!» 11[[4:5]] Y nuestros enemigos decían: «¡Antes que se enteren o se den cuenta, iremos contra ellos, los mataremos y pararemos la obra!» 12[[4:6]] Pero algunos judíos que vivían junto a ellos vinieron a advertirnos repetidas veces: «Vienen contra nosotros desde todos los lugares que habitan * .» 13[[4:7]] Aposté, pues, al pueblo en los puntos más bajos, detrás de la muralla y en los lugares descubiertos, y coloqué a la gente por familias, cada uno con sus espadas, sus lanzas y sus arcos. 14[[4:8]] Al ver su miedo * , me levanté y dije a los notables, a los consejeros y al resto del pueblo: «¡No les temáis; acordaos del Señor, grande y terrible, y combatid por vuestros hermanos, vuestros hijos y vuestras hijas, vuestras mujeres y vuestras casas!» 15[[4:9]] Cuando nuestros enemigos supieron que estábamos advertidos y que Dios había desbaratado sus planes, se retiraron * , y todos nosotros volvimos a la muralla, cada cual a su trabajo. 16[[4:10]] Pero desde aquel día, sólo la mitad de mis hombres tomaban parte en el trabajo; la otra mitad, provistos de lanzas, escudos, arcos y corazas * , se mantenía detrás de toda la gente de Judá 17[[4:11]] que construía la muralla. También los cargadores estaban armados * : con una mano realizaban su trabajo y con la otra empuñaban el arma. 18[[4:12]] Cada uno de los constructores tenía ceñida a la cintura su espada mientras trabajaba. Había un hombre junto a mí dispuesto a hacer sonar el cuerno. 19[[4:13]] Dije a los notables, a los consejeros y al resto de la gente: «La obra es importante y extensa, y nosotros estamos diseminados a lo largo de la muralla, lejos unos de otros; 20[[4:14]] así que corred a reuniros con nosotros al lugar donde oigáis el sonido del cuerno, y nuestro Dios combatirá por nosotros.» 21[[4:15]] Así organizábamos el trabajo * , desde el despuntar del alba hasta que salían las estrellas.