Neh 13, 23-31
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)23Vi también en aquellos días que algunos judíos se habían casado con mujeres asdodeas, amonitas o moabitas. 24De sus hijos, la mitad hablaban asdodeo * o la lengua de uno u otro pueblo, pero no sabían ya hablar judío. 25Yo los reprendí y los maldije, hice azotar a algunos de ellos y arrancarles los cabellos, y los conjuré en nombre de Dios: «¡No debéis dar vuestras hijas a sus hijos ni tomar ninguna de sus hijas por mujeres ni para vuestros hijos ni para vosotros mismos! 26¿No pecó en esto Salomón, rey de Israel? Entre tantas naciones no había un rey semejante a él; era amado de su Dios; Dios le había hecho rey de todo Israel. Y también a él le hicieron pecar las mujeres extranjeras. 27¿Se tendrá que oír de vosotros que cometéis el mismo gran crimen de rebelaros contra nuestro Dios casándoos con mujeres extranjeras?» 28Uno de los hijos de Joadá, hijo del sumo sacerdote Eliasib, era yerno de Sambalat el joronita. Yo lo eché de mi lado. 29¡Acuérdate de estas gentes, Dios mío, por haber mancillado el sacerdocio y la alianza de los sacerdotes y levitas * ! 30Los purifiqué, pues, de todo lo extranjero. Y establecí, para los sacerdotes y levitas, reglamentos que determinaran la tarea de cada uno, 31y lo mismo para las ofrendas de leña a plazos fijos y para las primicias. ¡Acuérdate de mí, Dios mío, para mi bien!