Mt 27, 3-8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3Entonces Judas, el que lo entregó, viendo que había sido condenado, fue presa del remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos. 4Les dijo: «He pecado entregando sangre inocente * .» Ellos respondieron: «A nosotros, ¿qué? Tú verás.» 5Judas tiró las monedas en el Santuario. Después se retiró y fue y se ahorcó. 6Los sumos sacerdotes recogieron las monedas y dijeron: «No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque son precio de sangre.» 7Después de deliberar, compraron con ellas el Campo del Alfarero, para dar sepultura en él a los forasteros. 8Por esta razón ese campo se llamó «Campo de Sangre * », hasta hoy.