Mt 27, 18-29
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)18(pues sabía que lo habían entregado por envidia). 19Mientras él estaba sentado en el tribunal, le mandó a decir su mujer: «No te metas con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa.» 20Pero los sumos sacerdotes y los ancianos persuadieron a la gente para que pidiese la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. 21Así, cuando el procurador les dijo: «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?», respondieron: «¡A Barrabás!» 22Pilato les preguntó: «¿Y qué voy a hacer con Jesús, el llamado Cristo?» Respondieron todos: «¡Sea crucificado!» — 23«Pero ¿qué mal ha hecho?», preguntó Pilato. Mas ellos seguían gritando con más fuerza: «¡Sea crucificado!» 24Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos * delante de la gente, diciendo: «Inocente soy de la sangre de este justo * . Vosotros veréis.» 25Y todo el pueblo respondió: «¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos * !» 26Entonces les soltó a Barrabás. Y a Jesús, después de azotarle * , se lo entregó para que fuera crucificado. 27Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio * y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. 28Lo desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura * ; 29trenzaron una corona de espinas y se la colocaron en la cabeza, y le pusieron en la mano derecha una caña; después, doblando la rodilla delante de él, le hacían burla, diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos * !»;