Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Mc 12, 13-40

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

13Enviaron entonces donde él a algunos fariseos y herodianos, para cazarle en alguna palabra. 14Al llegar, le dijeron: «Maestro, sabemos que eres veraz y que no te importa de nadie, porque no miras la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: ¿Es lícito pagar tributo al César o no? ¿Pagamos o dejamos de pagar?» 15Mas él, dándose cuenta de su hipocresía, les dijo: «¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea.» 16Cuando se lo trajeron, les preguntó: «¿De quién son esta imagen y la inscripción?» Ellos respondieron: «Del César.» 17Jesús les dijo entonces: «Lo del César, devolvédselo al César, y lo de Dios, a Dios.» Y se maravillaban de él. 18Se le acercan unos saduceos, esos que niegan que haya resurrección, y le preguntaron: 19«Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere alguno y deja viuda sin hijos, su hermano deberá tomar a la mujer para dar descendencia al difunto. 20Pues bien, había siete hermanos. El primero tomó mujer, pero murió sin dejar descendencia; 21también el segundo la tomó y murió sin dejar descendencia; y el tercero lo mismo. 22Ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos, murió también la mujer. 23En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete la tuvieron por mujer.» 24Jesús les contestó: «¿No creéis que estáis en un error, precisamente por no entender las Escrituras ni el poder de Dios? 25Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos. 26Y acerca de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en lo de la zarza * , cómo Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? 27No es un Dios de muertos, sino de vivos. Estáis en un gran error.» 28Acercóse uno de los escribas que les había oído discutir y, advirtiendo lo bien que les había respondido, le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?» 29Jesús le contestó: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor * , 30y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma , con toda tu mente y con todas tus fuerzas . 31El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo . No existe otro mandamiento mayor que éstos.» 32Le dijo el escriba * : «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él , 33y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.» 34Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios.» Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas. 35Jesús, tomando la palabra, decía mientras enseñaba en el Templo: «¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? 36David mismo dijo, movido por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor : Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies . 37Si el mismo David le llama Señor, ¿cómo entonces puede ser hijo suyo?» La muchedumbre le oía con agrado. 38Decía también en su instrucción: «Guardaos de los escribas, que gustan pasear con amplio ropaje, ser saludados en las plazas, 39ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; 40y que devoran la hacienda de las viudas so capa de largas oraciones. Ésos tendrán una sentencia más rigurosa.»