Lc 2, 8-18
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)8Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. 9Se les presentó el ángel del Señor; la gloria del Señor los envolvió en su luz y se llenaron de temor. 10El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: 11os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor * . 12Esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.» 13De pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios diciendo: 14«Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace * .» 15Cuando los ángeles los dejaron y se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vamos a Belén a ver lo que ha sucedido, eso que el Señor nos ha manifestado.» 16Fueron a toda prisa y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. 17Al verlo, contaron lo que les habían dicho acerca de aquel niño; 18y todos cuantos lo oían se maravillaban de lo que los pastores les decían.