Lc 15, 3-10
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3Entonces les dijo esta parábola: 4«¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en la estepa y va a buscar la que se perdió, hasta que la encuentra? 5Y cuando la encuentra, se la pone muy contento sobre los hombros. 6Luego, al llegar a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido.’ 7Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión. 8«O ¿qué mujer, si tiene diez dracmas y pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? 9Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y les dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.’ 10Os digo que, del mismo modo, habrá alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.»