Lc 11, 1-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: «Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos.» 2Él les dijo: «Cuando oréis, decid * : Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, 3danos cada día nuestro pan cotidiano * , 4y perdónanos nuestros pecados * , porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación.» 5Les dijo también: «Imaginaos que uno de vosotros tiene un amigo y acude a él a medianoche, diciéndole: ‘Amigo, préstame tres panes, 6porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo mío y no tengo qué ofrecerle’, 7y el otro, desde dentro, le responde: ‘No me molestes. La puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme a dártelos.’ 8Os aseguro que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, se levantará para que deje de molestarle, y le dará cuanto necesite. 9«Yo os digo: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. 10Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, le abrirán. 11¿Qué padre hay entre vosotros que le da una culebra a su hijo cuando le pide un pez * ?; 12¿o le da un escorpión cuando le pide un huevo? 13Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo * a los que se lo pidan!»