Jr 5, 3-5
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3porque tus ojos, ¡oh Yahvé! ¿no son para discernir la verdad? Les heriste, mas no acusaron el golpe; los masacraste, pero no escarmentaron. Endurecieron sus caras más que peñascos; rehusaron convertirse. 4Yo pensaba: «Serán los pobres que carecen de criterio, pues ignoran el obrar de Yahvé, el derecho de su Dios. 5Voy a acudir a los grandes y a hablar con ellos, pues conocen el obrar de Yahvé, el derecho de su Dios.» Pues bien, todos a una habían quebrado el yugo y arrancado las coyundas.