Jr 44, 1-14
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Palabra dirigida a Jeremías con destino a todos los judaítas establecidos en territorio egipcio: en Migdol, Tafnis, Menfis y en la región de Patrós * . 2Esto dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: Vosotros habéis visto la calamidad que he acarreado a Jerusalén y a todas las ciudades de Judá, y ahí las tenéis arruinadas hoy en día, sin nadie que las habite. 3Me obligaron a ello las maldades que cometieron para irritarme, pues fueron a incensar y dar culto a otros dioses desconocidos de ellos, de vosotros y de vuestros padres. 4Yo os envié a todos mis siervos, los profetas, a que os dijeran: «No cometáis esta abominación que detesto.» 5Mas no oyeron ni aplicaron el oído para convertirse de su malicia y dejar de incensar a otros dioses. 6Por eso se derramaron mi cólera y mi ira, que prendieron en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, dejándolas arruinadas y desoladas, como lo están hoy día. 7Ahora, pues, esto dice Yahvé, el Dios Sebaot, el Dios de Israel: ¿Por qué os hacéis tanto daño a vosotros mismos, hasta el punto de extirpar de Judá a hombres y mujeres, niños y lactantes, impidiendo que os quede un resto? 8Además, me irritáis con todo lo que hacéis, pues quemáis incienso a otros dioses en Egipto, adonde habéis venido a refugiaros, como si quisierais exterminaros a vosotros mismos y acabar siendo tema de maldición y oprobio entre todas las naciones de la tierra. 9¿Será que habéis olvidado las maldades de vuestros padres y las de los reyes de Judá y de sus caudillos * , las propias vuestras y las de vuestras mujeres, que se cometieron en tierra de Judá y en las calles de Jerusalén? 10No se han arrepentido hasta la fecha, ni han temido ni andado en la Ley y los preceptos que propuse a vosotros y a vuestros padres. 11Por tanto, esto dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: Estoy fijando mi vista en vosotros para mal, para extirpar a todo Judá. 12Echaré mano al resto de Judá —los que enderezaron rumbo a Egipto, para entrar allí como refugiados— y haré que todos ellos tengan su fin en Egipto: caerán víctimas de la espada, acabarán consumidos por el hambre. Del chico al grande morirán víctimas de la espada y del hambre, y se convertirán en tema de imprecación y asombro, de maldición y oprobio. 13Castigaré a los que viven en Egipto, lo mismo que castigué a Jerusalén con la espada, el hambre y la peste, 14y del resto de Judá, que llegaron como refugiados a Egipto, no quedará evadido ni superviviente para volver a tierra de Judá, adonde se prometen volver para quedarse allí, porque ya no volverán más que algunos huidos.