Jr 37, 1-10
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Sedecías, hijo de Josías, sucedió en el trono a Jeconías, hijo de Joaquín. Nabucodonosor, rey de Babilonia, lo puso como rey en el territorio de Judá. 2Pero tampoco él ni sus siervos, ni el pueblo de la tierra, hicieron caso de las palabras que Yahvé había pronunciado por medio del profeta Jeremías. 3El rey Sedecías envió a Yucal, hijo de Selemías, y al sacerdote Sofonías, hijo de Maasías, a decir al profeta Jeremías: «Te pedimos que reces por nosotros a nuestro Dios Yahvé.» 4Por entonces Jeremías iba y venía en público, pues no le habían encarcelado. 5Las fuerzas del faraón salieron de Egipto. Al enterarse los caldeos de la noticia, levantaron el sitio de Jerusalén. 6Entonces dirigió Yahvé la palabra al profeta Jeremías: 7Esto dice Yahvé, el Dios de Israel: Así hablaréis al rey de Judá que os envía a mí, a consultarme: Mira, el ejército del faraón * que había salido en vuestro socorro se ha vuelto a su tierra de Egipto, 8Así que los caldeos que atacan esta ciudad volverán, la tomarán y la incendiarán. 9Esto dice Yahvé: No cobréis ánimos pensando: «Seguro que los caldeos terminarán por dejarnos y se marcharán», porque no se marcharán. 10Antes bien, aunque hubieseis derrotado a todo el ejército de los caldeos que os atacan y les quedaran sólo hombres heridos, se levantaría cada cual en su tienda e incendiarían esta ciudad.