Jn 5, 31-40
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)31Si yo diera testimonio de mí mismo, mi testimonio no sería válido * . 32Otro * es el que da testimonio de mí, y yo sé que es válido el testimonio que da de mí. 33Vosotros mandasteis enviados a Juan, y él dio testimonio de la verdad. 34En cuanto a mí, no recibo testimonio de un hombre; pero digo esto para que os salvéis. 35Él era la lámpara * que arde y alumbra, y vosotros quisisteis recrearos una hora con su luz. 36Pero yo tengo un testimonio mayor que el de Juan; porque las obras que el Padre me ha encomendado llevar a cabo, las mismas obras que realizo * , dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado. 37Y el Padre, que me ha enviado, es el que ha dado testimonio de mí * . Vosotros no habéis oído nunca su voz, ni habéis visto nunca su rostro, 38ni habita su palabra en vosotros, porque no creéis al que él ha enviado. 39Vosotros investigáis las Escrituras: creéis tener en ellas vida eterna * ; pues ellas son en realidad las que dan testimonio de mí * ; 40pero vosotros no queréis venir a mí para tener vida.