Jn 4, 43-54
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)43Pasados los dos días, partió de allí para Galilea. 44(Pues Jesús mismo había afirmado que un profeta no goza de prestigio en su patria * .) 45Cuando llegó, pues, a Galilea, los galileos le hicieron un buen recibimiento, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido. 46Volvió, pues, a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaún. 47Cuando se enteró de que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue a rogarle que bajase a curar a su hijo, porque estaba a punto de morir. 48Entonces Jesús le dijo: «Si no veis signos y prodigios, no creéis * .» 49El funcionario replicó: «Señor, baja antes de que muera mi hijo.» 50Jesús le dice: «Vete, que tu hijo vive.» Creyó el hombre en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino. 51Cuando bajaba, le salieron al encuentro sus siervos y le dijeron que su hijo vivía. 52Él les preguntó entonces la hora en que se había sentido mejor. Ellos respondieron: «Ayer a la hora séptima le dejó la fiebre.» 53El padre comprobó que era la misma hora en que le había dicho Jesús: «Tu hijo vive», y creyó él y toda su familia * . 54Éste fue el segundo signo que hizo Jesús cuando volvió de Judea a Galilea.