Jn 3, 1-8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, magistrado judío. 2Fue éste donde Jesús de noche y le dijo: «Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar los signos que tú realizas, si Dios no está con él.» 3Jesús le respondió: «En verdad, en verdad te digo que el que no nazca de nuevo * no puede ver el Reino de Dios * .» 4Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?» 5Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo que el que no nazca * de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. 6Lo nacido de la carne es carne; lo nacido del Espíritu es espíritu. 7No te asombres de que te haya dicho que tenéis que nacer de nuevo. 8El viento sopla donde quiere, y oyes su rumor, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que nace del Espíritu.»