Jn 20, 1-18
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1El primer día de la semana * fue María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y vio que la piedra estaba retirada del sepulcro. 2Echó a correr y llegó donde Simón Pedro y el otro discípulo a quien Jesús quería, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde lo han puesto.» 3Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. 4Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. 5Al asomarse, vio los lienzos en el suelo; pero no entró * . 6Detrás llegó también Simón Pedro. Entró en el sepulcro y vio los lienzos en el suelo; 7pero el sudario que había cubierto su cabeza no estaba junto a los lienzos, sino plegado en un lugar aparte. 8Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó, 9pues hasta entonces no habían comprendido que, según la Escritura * , Jesús debía resucitar de entre los muertos. 10Los discípulos, entonces, volvieron a casa. 11Estaba María junto al sepulcro, fuera, llorando. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro 12y vio dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. 13Le preguntaron: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde lo han puesto.» 14Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. 15Le preguntó Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dijo: «Señor, si te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, para que yo me lo lleve.» 16Jesús le dijo: «María.» Ella se volvió * y le dijo en hebreo: «Rabbuní * —que quiere decir ‘Maestro’—. 17Replicó Jesús: «Deja de tocarme * , que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos * y diles: Subo a mi Padre * y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.» 18Fue María Magdalena y dijo a los discípulos: «He visto al Señor * », y les repitió las palabras que Jesús había dicho.