Jn 11, 38-44
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)38Entonces Jesús se conmovió de nuevo en su interior y fue al sepulcro. Era una cueva, y tenía puesta encima una piedra. 39Dijo Jesús: «Quitad la piedra.» Marta, la hermana del muerto, le advirtió: «Señor, ya huele; es el cuarto día * .» 40Replicó Jesús: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?» 41Quitaron, pues, la piedra. Entonces Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: «Padre, te doy gracias por haberme escuchado. 42Bien sé que tú siempre me escuchas; pero lo he dicho por éstos que me rodean, para que crean que tú me has enviado.» 43Dicho esto, gritó con fuerte voz: «¡Lázaro, sal afuera!» 44El muerto salió, atado de pies y manos con vendas * y envuelto el rostro en un sudario. Jesús les dijo: «Desatadlo y dejadle andar.»