Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Jue 18, 4-26

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

4Él les respondió: «Esto y esto ha hecho por mí Micá. Me ha tomado a sueldo y soy su sacerdote.» 5Le dijeron: «Consulta, pues, a Dios, para que sepamos si el viaje que estamos haciendo tendrá feliz término.» 6Les respondió el sacerdote: «Id en paz; el viaje que hacéis está bajo la mirada de Yahvé.» 7Los cinco hombres partieron y llegaron a Lais. Vieron que las gentes que habitaban * allí vivían seguras, según las costumbres de los sidonios, tranquilas y confiadas; que nada faltaba allí de cuanto produce la tierra, que estaban lejos de los sidonios y no tenían relaciones con los arameos * . 8Volvieron entonces donde sus hermanos, a Sorá y Estaol. Éstos les preguntaron: «¿Qué noticias traéis?» 9Ellos respondieron: «Preparaos y ataquémosles, porque hemos visto el país y es excelente. ¡Y no os quedéis ahí parados sin decir nada! No dudéis en partir para ir a conquistar aquella tierra. 10Cuando lleguéis, os encontraréis con un pueblo tranquilo. El país es espacioso y Dios lo ha puesto en nuestras manos; es un lugar en el que no falta nada de lo que puede haber sobre la tierra.» 11Partieron, pues, de allí, del clan de los danitas, de Sorá y Estaol, seiscientos hombres bien armados. 12Subieron y acamparon en Quiriat Yearín, en Judá. Por eso, todavía hoy, se llama aquel lugar el Campamento de Dan. Está detrás de Quiriat Yearín. 13De allí pasaron a la montaña de Efraín y llegaron a la casa de Micá. 14Los cinco hombres que habían ido a recorrer la tierra * , tomaron la palabra y dijeron a sus hermanos: «¿Ya sabéis que aquí, en estas casas, hay un efod, unos terafim , una imagen y un ídolo de metal fundido? Considerad, pues, lo que habéis de hacer.» 15Una vez llegados allá, entraron en la casa del joven levita, la casa de Micá, y le dieron el saludo de paz. 16Los seiscientos hombres danitas * con sus armas de guerra se quedaron en el umbral de la puerta. 17Los cinco hombres que habían ido a recorrer la tierra subieron, entraron dentro y cogieron la imagen, el efod, los terafim y el ídolo de fundición. Entre tanto el sacerdote estaba en el umbral de la puerta con los seiscientos hombres armados. 18Aquéllos, pues, entrando en la casa de Micá, cogieron la imagen, el efod, los terafim y el ídolo de fundición. El sacerdote les dijo: «¿Qué estáis haciendo?» 19«Calla», le contestaron, «pon la mano en la boca y ven con nosotros. Serás para nosotros padre y sacerdote. ¿Prefieres ser sacerdote de la casa de un particular a ser sacerdote de una tribu y de un clan de Israel?» 20Se alegró con ello el corazón del sacerdote, tomó el efod, los terafim y la imagen y se fue en compañía de la tropa. 21Reemprendieron el camino colocando en la cabeza a las mujeres, los niños, los rebaños y los objetos preciosos. 22Estaban ya lejos de la casa de Micá, cuando los hombres de las casas vecinas a la casa de Micá dieron la alarma y salieron en persecución de los danitas. 23Al avistarlos, les gritaron. Los danitas se volvieron y dijeron a Micá: «¿Qué te pasa para gritar así?» 24Respondió: «Me habéis quitado a mi dios, el que yo me había hecho, y a mi sacerdote. Vosotros os marcháis, y a mí ¿qué me queda?; y encima me decís: ¿Qué te pasa?» 25Los danitas le contestaron: «Calla de una vez, no sea que algunos, irritados, caigan sobre vosotros y pierdas tu vida y la de tu familia.» 26Los danitas siguieron su camino; y Micá, viendo que eran más fuertes, se volvió a su casa.