Jue 17, 1-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Había en la montaña de Efraín un hombre llamado Mikayehú * . 2En cierta ocasión dijo a su madre: «Los mil cien siclos de plata que te quitaron y por los que lanzaste una maldición, incluso oí que dijiste... * esa plata la tengo yo; yo la robé.» Su madre respondió: «Que mi hijo sea bendito de Yahvé.» 3Y él le devolvió los mil cien siclos de plata. Su madre dijo: «Yo había consagrado solemne y espontáneamente, por mi hijo, esta plata a Yahvé, para hacer con ella una imagen y un ídolo de fundición, pero ahora te la devuelvo.» 4Pero él restituyó la plata a su madre. Su madre tomó doscientos siclos de plata y los entregó al fundidor. Éste le hizo una imagen (y un ídolo de metal fundido * ) que quedó en casa de Mikayehú. 5Este hombre, Micá, que tenía un santuario, hizo un efod y unos terafim e invistió a uno de sus hijos, que vino a ser su sacerdote * . 6En aquel tiempo no había rey en Israel y hacía cada uno lo que le parecía bien. 7Había un joven de Belén de Judá, del clan de Judá * , que era levita y residía allí como forastero. 8Este hombre dejó la ciudad de Belén de Judá para ir a residir donde pudiera. Haciendo su camino llegó a la montaña de Efraín, a la casa de Micá. 9Micá le preguntó: «¿De dónde vienes?» Le respondió: «Soy un levita de Belén de Judá. Vengo de paso para residir donde pueda.» 10Micá le dijo: «Quédate en mi casa, y serás para mí un padre y un sacerdote. Te daré diez siclos de plata al año, más el vestido y la comida * .» 11El levita accedió a quedarse en casa de aquel hombre, y el joven fue para él como uno de sus hijos. 12Micá invistió al levita; el joven fue su sacerdote y se quedó en casa de Micá. 13Y Micá pensó: «Ahora sé que Yahvé me favorecerá, porque tengo a este levita como sacerdote.»