Jb 2, 9-10
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)9Su mujer le dijo entonces: «¿Aún persistes en tu integridad? Maldice a Dios y muérete». 10Job le respondió: «Hablas como una necia. ¡Resulta que estamos dispuestos a recibir de Dios lo bueno y no lo estamos para recibir lo malo!». A pesar de todo, Job no pecó con sus labios.