Jb 2, 1-10
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Un día en que los hijos de Dios fueron a presentarse ante Yahvé, apareció también entre ellos el Satán * . 2Dijo Yahvé al Satán: «¿De dónde vienes?». Respondió: «De dar vueltas por la tierra y pasearme por ella». 3Yahvé replicó al Satán: «¿Te has fijado en mi siervo Job? No hay nadie como él en la tierra: es un hombre íntegro y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. A pesar de todo, persevera en su integridad; y eso que me has incitado para que lo destruya sin motivo». 4Contestó el Satán a Yahvé: «Piel tras piel * . El hombre da por su vida todo lo que tiene. 5Pero trata de ponerle la mano encima, dáñalo en los huesos y en la carne; te apuesto a que te maldice a la cara». 6Respondió Yahvé al Satán: «Lo dejo en tus manos, pero respeta su vida». 7El Satán salió de la presencia de Yahvé. E hirió a Job con úlceras malignas * , desde la planta del pie hasta la coronilla. 8Job se sentó en el polvo y cogió un cascote para arrascarse con él. 9Su mujer le dijo entonces: «¿Aún persistes en tu integridad? Maldice a Dios y muérete». 10Job le respondió: «Hablas como una necia. ¡Resulta que estamos dispuestos a recibir de Dios lo bueno y no lo estamos para recibir lo malo!». A pesar de todo, Job no pecó con sus labios.